Historias

Papa Hemingway

Amo a Hemingway.

He leído casi todas sus obras y creo fervientemente en que es uno de los mejores escritores del mundo.

Recientemente terminé de leer El Viejo y El Mar, que considero es su obra más famosa, no la había leído antes porque soy mamona y no quise empezar por el clásico, pero cuando la terminé, entendí el motivo de su fama. Un libro corto pero sin rodeos. Al estilo Hemingway.

Me he obsesionado con los años que estuvo Hemingway en Cuba, se refugió en la Habana cuando pensó que su carrera de escritor estaba terminada.

Lo primero que hizo Hemingway cuando llegó a La Habana fue bebérsela entera. Se hospedó en el hotel Ambos Mundos, en la concurrida calle Obispo. Y desde allí se arrastraba por las noches a dos de los bares más famosos del planeta: El Floridita, “la cuna del daiquiri”, y La Bodeguita del Medio.

Me imagino a Hemingway, triste como era, y cínico, porque ya les había contado que los tipos genios son tristes y cínicos, auto-destructivos, decretados por sus propios pensamientos e inseguridades. En fin, me lo imagino ahí, en los bares de la Habana, decepcionado de sí mismo, pensando que la recóndita y comunista isla es lo más cercano a la soledad permanente que ha sentido toda su vida. Comprando un barco, negando que lo que está buscando es un poco de inspiración. ¿Qué inspira a Hemingway a escribir? ¿La soledad? ¿El arrepentimiento? ¿Adriana Ivancich?

¿Qué inspira a escribir a cualquier persona?

Cosas tristes creo.

Porque al final escribes de cosas que no son reales, aún cuando sean de experiencias propias, no son reales. Son hechos subjetivos, exagerados o disminuidos como la mente lo decida.

En esto últimos día, obsesionada por Hemingway, el viejo y el mar, y Finca Vigía. Me he preguntado seriamente ¿qué es lo que me inspira? cuando le he hecho esta pregunta a Xavi, en el café después de clase, se le han llenado los ojos de agua, y después de pensarlo un rato ha respondido que su hija, lo ha dicho con tan poco convencimiento que le pregunté que ¿qué le inspiraba de su hija? “No sé” respondió, “llegar a casa y verla dormida, me hace sentir bien, me hace sentir que tengo un propósito”.

La gente nunca sabe qué le inspira ¿no?, es decir, no lo sabe de inmediato, porque pasamos poco tiempo realmente inspirados y más tiempo en las actividades que nos tocan hacer, en lo que la inspiración llega.

Es decir, hasta Hemingway, que descubrió en la Habana toda la inspiración y se la bebió, terminó por salirse de ahí y suicidarse al año siguiente.

Es que los genios tampoco se soportan, pero ese es tema de otro día.

María F.


 

Opiniones Gratuitas

Hecho en México

En esta onda de emprender y empezar un negocio en línea, te encuentras varias etapas del startupismo. La primera es un sueño y te figuras en los primeros meses facturando chingos de pedidos y que la aplicación Pages no dejará de mandar notificaciones todo el día.

La realidad es que pasas más tiempo en Facebook de lo que deberías, gastas más de lo que ganas y muchos preguntan pero pocos compran.

El otro día leía que el peor enemigo de un mexicano es otro mexicano, y varias veces en estos últimos meses, he pensado que es cierto. En algunas personas suele existir la mala costumbre de que cuando uno de sus amigos/conocidos pone algún negocio de algo, quieren los favores o los descuentos.

Siempre he pensado que debe ser al revés: debemos ser los primeros que estamos ahí apoyando, por ejemplo, si un amigo pone un restaurante, eres el primero en ir sin esperar que la comida sea gratis o que te descuente la mitad étc. Es decir, tu amigo está empezando, seguramente ha invertido todo su capital en eso como para que esté regalando cosas y lo mismo pasa con cualquier otro negocio.

Si tan solo apoyáramos los negocios de nuestros amigos como corremos a comprar cosas de marcas internacionales o reconocidas, (y no estoy diciendo que yo jamás me he comprado unos ADIDAS o que no he comprado en ZARA, obvio sí). Me refiero a que si tuviéramos el mismo ímpetu que a veces tenemos para consumir de estas empresas que no son nada nuestro, para los negocios de la gente que SÍ conocemos, otra cosa sería.

Platicaba el tema con algunos amigos y escuchaba el argumento de que lo Hecho en México es más caro que otras cosas fabricadas en otros países, y que la economía no está luego para eso. Pero la economía no está tampoco para que lo Hecho en México desaparezca, y con la poca experiencia que ahora tengo en sobrevivir con un negocio propio es que insisto en lo importante que es que al menos nos apoyemos entre nosotros.

Me he propuesto consumir mexicano lo más que pueda este año, comprar a los pequeños negocios locales, en línea o de amigos/conocidos, que están o estuvieron en algún momento igual que yo.

He empezado en este último mes, y de alguna forma, me empezó a ir mejor a mí también, supongo que es cierto eso de que lo que das, se te regresa.

Ferstival.

Historias

Un nuevo personaje

Actualmente trabajo en la creación de un nuevo personaje, mi maestra/psicóloga/editora Gloria, me dijo que no podía escribir mi primer draft de guión acerca de un personaje que ya hubiera creado antes. Que iba a tener que crear uno nuevo.

Cabe mencionar que ella ya leyó la gran mayoría de las historias de personajes anteriores y me comentó que todos son muy parecidos entre sí y por ende aburridos.

A veces siento que le pago a Gloria para que baje mis expectativas de la vida. Y si seguramente lees esto, Glo, sabes que es verdad.

Pero lo cierto es que no he tenido inspiración para crear un personaje nuevo que no se parezca en nada a cualquier otro personaje. La gran mayoría de ellos son cínicos pasivo-agresivos y me siento cómoda escribiendo de ellos.

-¿Porqué no pruebas con algún personaje que no sea humano? – me mencionó Glo el otro día.

Pero pienso que si escribo sobre alguna criatura, terminaría siendo un monstruo cínico pasivo-agresivo, es decir, esta en mí ya. Escribo sobre esas personalidades, no puedo cambiar.

Quizá Consuelo (otra mujer a la que le pago por ubicarme en la realidad) tenga razón y sólo escribo sobre mi misma, TODO EL TIEMPO.

Yo soy la criatura cínica pasiva-agresiva.

Mmm… interesante.


Ferstival.