Dilemas

Britney

Según los historiadores de la vida del espectáculo o más bien conocidos como TMZ, Britney tuvo su breakdown a los 27 años, en el año 2007.

Es bien difícil emprender algo, y hablo de lo que sea. Hay días en los que pienso que he fracasado sin siquiera haber empezado bien. Y ninguna experiencia o consejo de alguien me sirve.

Hoy fue uno de esos días.

Pero supongo que voy bien porque aún no me he rapado la cabeza, ¿ese es el breaking point no?


Period.
No pude evitarlo por cierto, gracias TMZ.


Ferstival.

Dilemas

La piedra no es la misma cuando vuelves a tropezar con ella… y tú tampoco.

Hace cinco años abrí un blog, mi primer post tenía de título “La piedra no es la misma cuando vuelves a tropezar con ella…” y contenía una triste historia de como jamás recibí un libro de regreso.

Hace cinco años creía que tropezar con la misma piedra significaba que la vida te volvía poner a la misma persona enfrente y que tenías que enfrentarlo(a), o más bien enfrentar los cabos sueltos que habían quedado pendientes entre ustedes.

Este año descubrí que la piedra no es una persona.

Aunque tampoco tengo una definición certera de que es la piedra… Supongo que si tuviera que describirla, diría que la piedra es un conjunto de situaciones y emociones, pero también la piedra es hechos, y recuerdos. Diría que la piedra es algo a lo que no te quieres enfrentar pero esta ahí, pendiente, esperándote, y cada cierto tiempo, se muestra ante ti, pareciera que “te la vuelves a encontrar” pero no, siempre estuvo ahí.

Hace cinco años pensaba que la piedra había cambiado, y que ahora era peor, y que no podía enfrentarla, que era algo más fuerte que yo y que lo mejor era darle la vuelta, e irme. Alejarse sirve un poco, pero no es una solución permanente, alejarse es un paliativo. La piedra sigue ahí. Y no hay un verdadero escape, sólo un time out. Es divertido, sí y uno se distrae, también. Pero la piedra sigue ahí, esperando a que regreses.

La buena noticia es que no solo la piedra cambia, nosotros también cambiamos. Pocas cosas pueden cambiarnos de verdad, y una de ellas es estar harto, genuinamente harto. SICK OF THIS SHIT, como dicen los gringos. En mi caso, harta de la puta piedra. Hace unos meses que empezó a rondar otra vez, sentí miedo. Me sentí chiquita de nuevo, ahí supe que la piedra era yo, la versión de mi que no me gusta, la versión de mi que siempre tiene miedo, y que deja que ese miedo la consuma y que hasta lo disfruta, poquito. Maldito síndrome de Estocolmo emocional.

Quizá los post motivacionales tengan razón y el miedo sea necesario. Leemos cosas que dicen que el miedo es necesario para deshacerse de él y salir adelante ¿no? como si el miedo fuera una cosa sencilla, pero el miedo es complejo, el miedo es enemigo, el miedo es un hijo de puta.

Escribo todo esto porque me resulta fácil escribir cuando algo duele. Qué pereza, ya sé, pero como diría Hemingway “write hard and clear about what hurts.” Y a Hemingway hay que creerle, porque solo el miedo te hace cínico, y solo el cinismo te hace genio.

Hemingway = Genio

Llega el punto en que la piedra se da cuenta que cambiaste. Que le tienes miedo, sí, pero no estás lista para huir otra vez.

Y la cosa con cambiar es que incluso si uno quisiera regresar a lo de antes, ya no se puede, ya no hay vuelta atrás, ya no eres el mismo.

Y hay días difíciles, bueno más bien, hay días que resulta difícil fingir que no tenemos miedo, pero es la única forma de enfrentar a la piedra, de enfrentarse a sí mismo.

En palabras simples:

Que nunca lo decida la piedra.

Que nunca lo decida el miedo.

 

Pd: No seas marica Ferstival.

Pd2: Hemingway también dijo “The first draft of anything is shit.”  ¿Qué les digo? GENIO pues.

 

Ferstival.